En el siglo XXI, el mercado se ha vuelto duro y exigente. Las empresas deben actualizarse a un cambio en las dinámicas de trabajo y consumo.

Y esas modificaciones no esperan a nadie, por lo que muchas empresas se quedan en el camino.

Por supuesto, empresas como las de fabricación ven como cada día tienen menos margen para operar, probar prototipos y descubrir fallos en sus procesos y procedimientos.

Por eso mismo, la Inteligencia Artificial se ha consolidado como una opción muy a tener en cuenta en los procesos de fabricación, ya que supone un importante elemento estratégico.

El objetivo es la optimización, ya sea de tiempo, dinero, personal, o todo a la vez. Con una IA lo suficientemente bien programada conseguimos que el rendimiento de los procesos de fabricación se multiplique y alcance cotas superiores.

Todo sea por incrementar la competitividad de nuestra planta de fabricación.

La importancia de la IA en los procesos de fabricación

Ya fabriquemos componentes para electrónica de consumo, parachoques de todoterrenos, o latas de refresco, cualquier proceso de fabricación pasa por un período de pruebas y controles.

El objetivo de la Inteligencia Artificial es hacer de ese proceso algo más corto y previsible.

Y funciona.

Resuelta la X en la ecuación de la supervisión de calidad

Tradicionalmente, en cualquier cadena de montaje o producción, hay alguien (un ingeniero, un técnico… en definitiva, un especialista) dedicado en exclusiva a controlar la calidad de la producción.

Si lo que queremos es producir más cantidad, nos quedan dos opciones:

  • Pasamos por alto parte de los controles de calidad. Esto nos da mayor productividad, pero también más margen de error en nuestros productos y posibles fallos.
  • Contratamos a más técnicos de control de calidad. Por supuesto, esto incrementará en buena medida nuestros costes, y puede que dejemos de ser competitivos.

Desde hace unos años, existe una tercera vía, el uso de la IA como valor estratégico en la cadena de producción. Gracias a ella, conseguimos mejorar la eficacia, optimizar los controles de calidad.

Por extensión, reducimos el gasto de la cadena y podemos ser mucho más competitivos en nuestro mercado.

¿Qué puede hacer la IA por mis procesos de fabricación?

La pregunta sería más bien qué no puede hacer.

A día de hoy, un sistema de IA bien implementado en un proceso de fabricación permite predecir errores con un margen de errores mínimo. Y, teniendo en cuenta que esta tecnología mejora y aprende a cada segundo que pasa, su utilidad va creciendo exponencialmente.

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Dependiendo de qué sistema implementes en tu cadena de producción, podrá detectar errores en los productos o en las propias máquinas, ambas cosas de forma mucho más precisa que cualquier humano.

Por otra parte, sistemas de IA como el que contamos en PRINCIPIA.SOLUTIONS para la industria de fabricación de automóviles permiten generar pruebas con prototipos para evaluar el índice de eficiencia de la cadena de producción incluso antes de que las máquinas se muevan un milímetro.

El control de calidad, también con la IA de PRINCIPIA.SOLUTIONS

Industrias como la del automóvil están regidas por unos controles de calidad externos e internos con alta exigencia -como no podía ser menos-.

Por tanto, los fabricantes pasan mucho tiempo, a veces demasiado, generando prototipos y probando casuísticas. En el caso de la automoción, accidentes y condiciones atmosféricas adversas es lo más común.

Para agilizar esta fase blueprint, contamos con un modelo de simulación con sistemas de física multicuerpos (MBS) y análisis de elementos finitos (FEM).

Así, conseguimos optimizar el diseño e implementación de nuevos modelos con el mayor ahorro de tiempo, esfuerzo y dinero.

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